Luis Martínez de líder comunitario a líder nacional de un partido

El país posible de Luis Martínez es uno en el que haya oportunidades para los jóvenes, una nación que definitivamente él no ha conocido; también uno de libertades “en el que mi expresión no sea símbolo de tener una mordaza o estar preso o perseguido e incluso muerto”, dijo el joven unos días antes de haber sido apresado tras participar en un homenaje a Neomar Lander, asesinado en las protestas de 2017.

A los 14 años ya Luis José Martínez Rangel se encontraba haciendo activismo social. Haber crecido en la parroquia Macarao ubicada en el suroeste del municipio Libertador, capital de Venezuela, motivó su vocación social la cual, 12 años después, sigue elevada y fortalecida para realizar los cambios que necesita el país y así llegar a una verdadera transformación de Venezuela.

El primer acercamiento de Luis con su comunidad fue a través de la religión; hacer catecismo le permitió participar en algunas actividades sociales, sin embargo, esta área de acción le quedó corta cuando se dio cuenta que necesitaba aportar y liderar más.

Martínez define la parroquia Macarao como un lugar muy distante de la dinámica capitalina, con un solo acceso para ingresar pero, además, un sitio lleno de historia a donde llegaron cientos de familias portuguesas huyendo de la segunda guerra mundial. Allí, en una casa en la zona colonial del casco histórico, el joven empezó a formar los cimientos de un ideal para el país.

Luis observaba desde muy pequeño el conflicto político del país: El cierre de RCTV, las protestas antigubernamentales, la campaña electoral contra el expresidente Chávez y la lucha que estaban dando los jóvenes y estudiantes de la Generación 2007, fueron elementos inspiradores para que empezara a caminar en la misma dirección de cambio.

El hecho que más me comprometió para la vida política fue el proceso electoral del año 2010 y 2012; la nueva Asamblea Nacional y las elecciones presidenciales Capriles-Chávez. Empecé a hacer activismo a los 14, 15 años de manera voluntaria y sin militancia partidista. Participé en iniciativas como Voto Joven, para incentivar la participación en los comicios; hice mi primer 1 x 10, convencí a mi hermano para que votara, también a mis papás, a mis amigos que eran mayores de edad”.

Foto: Andartes

El nacimiento de un nuevo partido político en el año 2011 hacía ruido en su cabeza, y ya gozaba de la aceptación de Luis tras haber escuchado en varias oportunidades el mensaje y el deseo de construir “el movimiento de movimientos”. Para el joven, el proceso interno abierto para elegir la estructura de ese espacio político, la gestión que ya había hecho López en Chacao y la incorporación en Voluntad Popular de otras figuras que admiraba, fueron claras señales de que a sus 15 años ya quería formar parte de VP.

Pero no fue sino hasta los 17 años que formalmente ingresó como activista y comenzó su andar y crecimiento político en Voluntad Popular. Su madre, al no estar de acuerdo con el camino que tomó Luis Martínez, decidió sacarlo de Venezuela pero al año, sin lograr acostumbrarse a la dinámica de otro país, el político regresó a su tierra natal.

El primer puesto de liderazgo de Martínez en la organización fue el de responsable parroquial de la Juventud en Macarao, luego responsable de Organización de Juventudes Caracas, responsable del Frente Estudiantil Nacional de VP, en el año 2017 se midió en las elecciones internas del partido y resultó electo como miembro del Equipo Nacional de las Juventudes de Voluntad Popular y a finales del año 2021 asumió la coordinación nacional.

Desde el 3 de agosto del año 2022, Luis Martínez asumió la coordinación nacional de Redes Populares del partido y es dupla de Freddy Superlano, actual coordinador político de la tolda, en el Equipo Nacional de Activistas (ENA).

Martínez confiesa que los líderes mundiales como Nelson Mandela han marcado su manera de pensar, Martin Luther King es columna vertebral de su formación política y Mahatma Gandhi por su lucha no violenta en India.

Para el joven, Rómulo Betancourt es un referente obligado de líderes nacionales debido a su visión de país, “fue un hombre que trascendió y que muchas veces demostró desprendimiento en momentos cuando podía ser protagonista él fue desprendido; Leopoldo López por la consecuencia en su lucha, con desaciertos y aciertos es un líder que sin duda ha marcado pauta en Venezuela”.

Foto: Andartes

Pero los liderazgos jóvenes también están en la lista de referentes de Martínez, pues como joven cree en sus iguales y en la Generación 2007.

El también estudiante universitario cree en la renovación de los partidos políticos para que nuevos liderazgos puedan asumir la conducción de ellos y aportar nuevas ideas. “La juventud es el semillero del nuevo liderazgo; no quiero decir que la experiencia de aquellos que tienen mucho tiempo en política sea desechable, todo lo contrario, creo que la combinación experiencia con juventud es necesaria para los cambios que necesitamos en la dinámica y los espacios de incidencia pública”, acotó.

Martínez no duda en asegurar que su rol en la sociedad es político y partidista, esa es su trinchera de lucha y afirma que trabaja cada día por fortalecer ese espacio que les permitirá a hombres y mujeres acceder al poder para transformar la realidad del país.

Consorcio Desarrollo y Justicia le ha brindado la oportunidad, así como a tantos jóvenes líderes y estudiantes, de participar en los diferentes proyectos que se ejecutan desde la organización y así continuar su formación y ampliar su rango de liderazgo.

El joven participó en la segunda cohorte de Foro Permanente de Juventudes; espacio de encuentro, formación, diálogo y debate para los más destacados liderazgos juveniles del país, también realizó el diplomado en derechos humanos de RedUni, y actualmente, forma parte del proyecto Un País Posible (UPP).

“La visión de UPP es crear una base social que apoye y sea importante en el proceso de cambio que se va a gestar y concretar en los próximos años; con la inclusión de la fuerza política, social, gremiales, sindicales, entre otros”, explicó.

Foto: Andartes

Como creyente de la participación política para generar cambios, Luis considera que en la actualidad hay una desconexión entre los ciudadanos, estudiantes, ONG, sindicatos, pescadores, empresarios y los liderazgos que hoy encabezan las organizaciones políticas, por lo que Un País Posible podría ser un mecanismo de unificación de criterios en torno a un objetivo.

Durante su paso por la Universidad Central de Venezuela, Luis fue presidente del Centro de Estudiantes de la escuela de Química hasta el año 2018, fue parte de la construcción de un movimiento federativo que llevó a David Sosa a la presidencia de la Federación de Centros Universitarios UCV y también fue impulsor del Congreso Nacional de Juventudes.

“Un país de meritocracia ayudaría a transformar a Venezuela”

Un país de oportunidades, en el que haya reconocimiento y respeto a la meritocracia, en el que haya diversificación de la economía de los sectores agropecuarios, textileros, ganaderos, entre otros, así visualiza Luis Martínez su país posible.

En lo social opinó que debe haber un proceso que fortalezca la visión de la educación en Venezuela; a su juicio el sector educativo ha sido golpeado, más allá del déficit presupuestario, por un pensum desactualizado, que en algunas universidades y carreras, data del año 1980. 

Martínez cree que el Estado debe ser garante de las condiciones materiales y sociales para que las personas -a través de su esfuerzo y trabajo- puedan obtener beneficios. Así es como este joven visualiza su país posible, el cual también construye desde sus espacios de incidencia para lograr la transformación de Venezuela.

Periodista: Gabriela Suniaga

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