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Sairam Rivas: La universidad me marcó y me hizo querer dedicarme a la política

Sairam Rivas se hizo visible tras ganar el Centro de Estudiantes de Trabajo Social en la Universidad Central de Venezuela y, posteriormente, haber estado detenida en el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebín Helicoide) durante cuatro meses por participar en una actividad en la que cientos de estudiantes venezolanos acampaban en las principales plazas del país.

La experiencia de Rivas en la universidad le dio a entender la falta de formación y de herramientas con la que los bachilleres ingresan a la etapa universitaria incluso en su caso; mientras estuvo en bachillerato no recibió apoyo de ninguna organización que le explicara los derechos que tenía y los mecanismos para exigirlos, por lo que hoy lidera varios proyectos que incluyen a jóvenes en etapa media.

Su vinculación a la política comenzó en los pasillos de la máxima casa de estudios del país, cuando inició la carrera Trabajo Social y veía el clima violento que había en esa escuela como consecuencia de la gestión del centro de estudiantes dominado por jóvenes afectos al gobierno.

Sairam ingresó a la universidad sabiendo que quería ser parte de ese gran movimiento estudiantil nacional que estaba en las calles exigiendo condiciones dignas de estudio y realmente lo logró; pues conectó con varios estudiantes de su escuela, formó una plancha y se postuló a las elecciones, que, tras tres intentos por hechos violentos, le dio la victoria resultando presidente del Centro de Escuela de Trabajo Social, un espacio que durante ocho años fue dominado por afectos al gobierno.

“Había un ambiente de mucha violencia, cualquier opción opositora que llegara al centro de estudiantes era amenazada, golpeada, perseguida, los amedrentaban para que no se creara una plancha. Cuando yo entré eso me disgustó porque yo me vinculé mucho con grupos de acción social, con profesores y vi la calidad de buenos estudiantes que había en la escuela y me parecía injusto que se manchara el nombre de toda la carrera por unos cuantos, contó Rivas.

Sairam ingresó a la universidad sabiendo que quería ser parte de ese gran movimiento estudiantil nacional. Foto: Andartes

Animados por recuperar el civismo y la institucionalidad, Rivas comenzó su gestión a la cabeza del CE y paralelamente estaba en las calles exigiendo un cambio en la política nacional. Su liderazgo le costó el ser agredida físicamente, sentir temor de estar sola en la universidad, estudiar con la misma persona que la agredió, pero agradece todo lo vivido porque asumió con compromiso y convicción el activismo universitario.

“Amo la universidad y la esencia de lo que significa. Es un espacio para la elevación cultural, de las ideas, para el pensamiento crítico al servicio del desarrollo nacional. Por eso duele el estado de destrucción en el que está el espacio del conocimiento”, expresó. 

De la universidad a la calle

Era la madrugada del 8 de mayo de 2014 cuando se realizó la detención de jóvenes más masiva de los últimos años; cientos de estudiantes se apostaron y acamparon durante semanas en las plazas del país como un mecanismo de protesta para expresar su rechazo al gobierno de Nicolás Maduro. Sairam se encontraba acampando en la plaza Alfredo Sadel en Las Mercedes, municipio Baruta. 

250 jóvenes fueron detenidos por participar en esta protesta que buscaba formas de organización y participación de la sociedad civil y, a su vez, exigir de manera unida un cambio político para Venezuela. Cinco meses pasó Sairam en el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), “mis acusaciones eran ser presidenta del Centro de Estudiantes de Trabajo Social UCV, haber ido a marchas, ondear banderas, y convocar ruedas de prensa para llamar a protestar en las calles”, detalló.

Agavillamiento e instigación a la desobediencia de las leyes en grado de autor fueron los cargos que quisieron imputarle solo por pensar distinto. Por dos meses estuvo sin salir de la celda sin ventanas en la que la recluyeron. Durante esas largas semanas Sairam, de 20 años, se volvía más fuerte pero fue un golpe de indignación cuando – según relató – supo que les sembraron droga, armamentos, y vivía en primera persona la persecución. “Es un proceso que, cuando estás convencida de tu vocación política y de lo que quieres hacer, contribuye a afianzar el carácter pero a su vez, yo estaba viviendo un proceso con mi familia que era la enfermedad de mi papá, le habían diagnosticado cáncer terminal en enero y yo fui detenida en mayo. Mi mamá tenía que salir de la quimioterapia a la cárcel y vivir todo eso era lo que me desestabilizaba un poco”.

“La universidad me marcó y me hizo querer dedicarme a la política”

Durante su paso por la dirigencia estudiantil, Sairam Rivas se dio cuenta de que quería dedicarse al servicio social a través de la política, ingresó al partido Bandera Roja en el que actualmente se mantiene y posee el cargo de secretaria juvenil nacional. 

“Creamos el Congreso Nacional de Juventudes, participamos en la Plataforma de Conflicto, en el Frente Amplio, siempre participamos en los espacios unitarios tanto gremiales, sindicatos y políticos que contribuyeran a crear una fuerza necesaria para el cambio político del país”

Pensando en las nuevas generaciones y basándose en su experiencia cuando ingresó a la casa de estudios al ver la falta de interés y participación política de los jóvenes de educación media en las acciones en defensa del sector educativo, Rivas emprendió varios proyectos. 

Cuando vemos la historia de la educación media en Venezuela podemos observar que fue muy incidente en lo público, conquistaron el pasaje estudiantil, se movilizaron en protesta, y eso me llamó la atención, además de ver la destrucción de la educación tanto en las universidades como en la educación media. La cifra de migración de maestros en bachilleratos es muy fuerte, las cifras de jóvenes a quienes les promedian las notas y se gradúan sin ver algunas materias, y no había estudiantes críticos a eso, ahí dijimos ‘hay que hacer algo’, confesó. 

Foto: Andartes
Nacimiento de la FENEEM 

Sairam Rivas ayudó a la conformación de La Federación Nacional de Estudiantes de Educación Media (FENEEM), que nació para bridar un espacio de articulación y organización autómo de los estudiantes de educación media, para que, a través de la defensa de sus reivindicaciones y el derecho a la educación, ejerzan y eleven el derercho a la participación de los adolescentes en lo público.

Actualmente, la FENEEM tiene presencia en más de 10 estados y cuenta con la participación de más de 100 estudiantes de bachillerato. Durante los últimos 2 años han logrado visibilizar las vulneraciones al derecho a la educación. “Por ejemplo, durante la pandemia, fue fundamental las denuncias realizadas desde esta instancia ante las vulneraciones al derecho a la educación para un país que no estaba preparado para asumir la virtualidad, donde se presentan constantes cortes eléctricos, dificultades en el acceso a internet y la falta de equipos electrónicos que tienen los profesores y estudiantes”.

Consorcio Desarrollo y Justicia, organización en la que Rivas se desempeña como directora de proyecto, ha sido un aliado para poder ampliar el trabajo por la promoción de la participación desde temprana edad para el fortalecimiento de la democracia. Es así como nace LuCHAMOS, proyecto que busca el desarrollo de capacidades de liderazgo en los adolecentes para que se reconozcan como sujetos de derecho y agentes de cambio, contribuyendo con el fortalecimiento del sistema democrático. “Está comprobado que cuando participas desde joven desarrollas capacidades y habilidades para la vida, como por el ejemplo la autoestima”, destacó. 

Rivas forma parte de Un País Posible y promueve el desarrollo de capacidades de diversas organizaciones de la sociedad civil joven para que tengan más incidencia en lo público. 

Cada día Sairam Rivas hace las cosas lo mejor que puede desde su ámbito de acción y busca sensibilizar y motivar a los adolescentes para que participen y articulen acciones, “los jóvenes tenemos un reto que es construir un movimiento de cambio democratizador que aglutine a todas las fuerzas sociales existentes en el país y permita la reconstrucción económica, social, moral y ética de la sociedad”, afirmó. 

Foto: Andartes

Periodista: Gabriela Suniaga

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