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Diego Casanova impulsa el liderazgo de estudiantes de educación media en Venezuela

La vida de Diego Casanova Maita gira en torno a la academia. Inició su incorporación a la transformación del país cuando decidió cursar Trabajo Social en la Universidad Central de Venezuela (UCV) mientras lograba hacer el cambio a una carrera con la que se sintiera identificado pero en el transcurso, al adentrarse en las materias de una carrera que tiene tanto contenido político y social, comenzó a hacerse cuestionamientos sobre la teoría y la realidad política que vivía Venezuela.

Nació en Petare, capital del municipio Sucre del estado Miranda y una de las 32 parroquias del área metropolitana de Caracas, tras pasar por el movimiento estudiantil y ser parte del equipo operativo de la Federación Nacional de Estudiantes de Educación Media, se perfila como un líder académico pues es fiel creyente de la educación como vía para desarrollarse como ser humano.

Diego siempre soñó con estudiar en la UCV y trabajó en torno a esa meta; en 2012, a los 16 años, se preparó para presentar la prueba interna de esta casa de estudios, aunque no resultó admitido por esa vía, sus calificaciones en el liceo le permitieron ingresar por OPSU, “quería estudiar Idiomas Modernos, sabía que era complicado entrar, así que elegí una carrera con menos demanda: Trabajo Social”, reveló.


En ese momento vivía con su tía en Charallave, estado Miranda, y recorría un largo tramo para poder llegar a Caracas. A su alrededor veía constantemente que las cosas no estaban bien. Además de las deficiencias que veía en su entorno y el rechazo absoluto al discurso que tenía el expresidente Hugo Chávez, la carrera Trabajo Social incidió mucho en el camino que Casanova tomó para su vida; las materias como economía política, el estudio del Estado y cómo está constituido, las relaciones sociales de producción, el poder, “todos esos debates e información me hacían cuestionarme muchísimas cosas. A pesar de que mi familia sí aprobó la gestión de Chávez y se sentía atraída por su discurso, también venían de un periodo en el que la crisis fue terrible, era lógico que lo apoyaran en ese momento pero yo llegué a la universidad, conocí muchas cosas y entendí la realidad y cómo la política termina convirtiéndose en un aspecto fundamental de la vida cotidiana”.

Del cuestionamiento a la acción

Diego está convencido de la importancia de la educación y la academia. Foto: Andartes


Al iniciar la universidad, Diego fue recibido por el Centro de Estudiantes (CE), y su presidenta, Sairam Rivas, con quien en la actualidad trabaja de la mano. Ese primer contacto con el CE, más el agravamiento de la crisis económica de Venezuela en la que si no fuese por el comedor de la UCV Diego no hubiese podido sobrevivir y mantenerse estudiando en la casa de estudios, lo motivó a involucrarse pero fue en las preparadurías cuando una amiga lo adentró en la actividad estudiantil.

La escuela de Trabajo Social de la Universidad Central de Venezuela era la única que siempre fue dominada por jóvenes adeptos al gobierno, era su bastión y ganaban las elecciones consecutivamente, sin embargo, para ese momento ya la líder estudiantil opositora Sairam Rivas había logrado conquistar la presidencia del Centro de Estudiantes.

“Comencé a ver que había movimientos afectos al gobierno y eran agresivos; mientras que los otros eran más tranquilos e incluso miedosos de lo que pudieran hacerles. Los estudiantes hacían todo muy silenciosamente, casi clandestinamente por temor, y poco a poco fui entendiendo por qué. Fui asistiendo a esas reuniones del movimiento Identidad Universitaria, y ya los muchachos de la plancha afecta al gobierno sabían quién era yo”.

En 2014 formó parte del grupo de jóvenes que realizó una huelga en la plaza Alfredo Sadel de Las Mercedes, acto que le costó tres días de cárcel, en una acción del gobierno de Nicolás Maduro en la que fueron apresados más de 300 jóvenes.

Para esa fecha, el Casanova ganó el cargo de consejero de escuela, sin embargo, debido a la pandemia del COVID-19 su mayor apoyo en la gestión fue dedicado a las tareas que derivaron de la educación a distancia.

Diego también decidió involucrarse más de lleno en la política, empezó a acudir a talleres de formación ideológica y se incorporó al partido Bandera Roja; actualmente posee una responsabilidad en la dirección juvenil.

La Federación Nacional de Estudiantes de Educación Media

En bachillerato Diego era amigo de un dirigente estudiantil, aunque no entendía muy bien qué hacía, ya que en su colegio no había cultura de luchar por reivindicaciones y mejoras para el estudiantado. Sabía que había problemas pero no conocía cómo resolverlos ni tenía las herramientas; ahora, es uno de los principales promotores para que los jóvenes estudiantes de educación media se involucren en las discusiones educativas y alcen su voz.

Yo tenía que ver una materia que se llamaba Electricidad pero nunca tuve profesor y no la vi, el liceo me promedió la nota y ya, uno se quedaba con eso. En el otro liceo en el que estudié también había problemas: la infraestructura se estaba cayendo, algunos profesores eran autoritarios, eran cosas que no debían estar ocurriendo pero como no tenía idea de qué podía hacer ni dónde denunciar, se quedaba en solo pensamientos”.

Luego de la experiencia que tuvieron Diego Casanova y Sairam Rivas en el movimiento estudiantil de la universidad, consideraron que había falta de discusión ideológica, formación y valores en los muchachos que hacían política estudiantil.

Empezamos a ver que incluso el movimiento estudiantil de educación media estaba muy disperso. Siempre consideramos que hacía falta rescatar las luchas de los bachilleres. Vimos que no había nadie que estuviese haciendo los reclamos de las reivindicaciones en los liceos”.

Consorcio Desarrollo y Justicia ha sido un aliado para que Diego Casanova haya podido formar la FENEM y contribuir a gestar un movimiento estudiantil de educación media que fuese vanguardia y no como lo que había en ese momento que era un brazo del gobierno, sin ningún tipo de incidencia ni autonomía, de acuerdo a sus palabras.

“Hay demasiados problemas en los liceos: Materias que se pierden porque no hay profesores, el bajo sueldo que ganan, la infraestructura de las instituciones educativas y un sinfín de inconvenientes que no se estaban atendiendo porque no había un movimiento estudiantil”, alertó Casanova.

En 2019 hicieron un primer encuentro en la UCV de alumnos de bachillerato de Caracas, Vargas, Miranda y algunos de otros estados del país, “fue muy importante porque ahí se dio un debate y se vio que había intención de organizarse, formarse y hacer cosas. Muchos de ellos siguen al frente de la FENEM”, mencionó el miembro del equipo coordinador.

Además, la Federación Nacional de Estudiantes de Educación Media ya tiene presencia en Lara, Bolívar, Anzoátegui, Mérida, Zulia, Carabobo, Trujillo, y planean seguir extendiéndose en el territorio nacional.

Para Casanova es importante que los jóvenes se involucren desde el liceo porque allí se plantean una serie de problemas y es importante que los chamos sepan desde ese momento que tienen derechos y que es importante su participación para que esos inconvenientes no sigan ocurriendo y se corrijan.

“Exigir pasa por tener conciencia y estar informados de los derechos que se tienen”, mencionó.
Sobre Luchamos, Diego acotó que existe miedo por parte de los profesores y directiva de recibir personas externas que los formen en la participación estudiantil por lo que surge este proyecto para brindarles herramientas a los muchachos, no solo para incidir y aumentar su involucramiento sino para formarlos y sean líderes.

Para Diego Casanova es importante que los jóvenes se involucren desde el liceo porque allí se plantean una serie de problemas. Foto: Andartes
Vida académica

Diego está convencido de la importancia de la educación y la academia, para él la universidad es un espacio que permite a las personas cuestionarse hechos, donde nacen las ideas y debatirlas, emitir juicios, un lugar plural, autónomo y que debe ser vanguardia en la búsqueda de la verdad.
Hacerse una carrera como profesor universitario está dentro de sus metas y desde ese espacio, más adelante, seguir haciendo los reclamos que mejoren la vida de la comunidad profesoral.

“La universidad es importante para el desarrollo del ser humano, incluso para la nación. Este lugar me enseñó a potenciar habilidades que no sabía que tenía, por eso sigo estando allí, luchando, construyendo porque tiene que volver a ser ese espacio que impulse al país. Quiero seguir en la universidad, no como estudiante sino aportando de otra manera; me gusta mucho el tema de la investigación, señaló Diego Casanova.

Diego construye cada día un país posible ayudando a abrir un camino para las nuevas generaciones, formando a los nuevos miembros del movimiento estudiantil; de esa manera considera que se contribuye con el futuro de Venezuela. También, continúa realizando iniciativas desde lo político y desde la juventud, convencido de que sí se pueden hacer cambios si se hacen con corazón, con pasión y convicción para tener un país de libertades, de progreso, de bienestar, “es posible, esto es un periodo que vamos a superar”.

AME9336. CARACAS (VENEZUELA), 05/10/2020.- Manifestantes participan en una protesta contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro hoy, en Caracas (Venezuela). Pequeños grupos de maestros venezolanos protestaron este lunes contra el reinicio de las clases por la falta de medidas de bioseguridad, equipamiento y bajos salarios, una concentración que en Caracas fue respondida por otra convocatoria del oficialismo que ocupó la plaza en la que iban a reunirse. EFE/ Miguel Gutiérrez

Periodista: Gabriela Suniaga

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